Un diagnóstico de cáncer de mama cambia muchas cosas. El tratamiento oncológico tiene, naturalmente, la prioridad, pero a menudo deja poco espacio para otra pregunta importante: ¿qué puedes hacer tú misma? ¿Cómo puedes apoyar a tu cuerpo durante el tratamiento, manejar los efectos secundarios y empezar pronto a cuidar tu salud a largo plazo?
Aquí es donde un acompañamiento complementario puede marcar una diferencia.
Si estás en Berlín, te atiendo presencialmente en mi consulta de Berlín-Mitte. Si vives más lejos, las consultas y muchos aspectos del acompañamiento también pueden realizarse online por Zoom. A menudo, las pruebas de laboratorio también pueden organizarse a distancia; por ejemplo, una extracción de sangre puede realizarse en la consulta de un médico o de un profesional de medicina complementaria cerca de ti.
Therapiezentrum Mitte · Christinenstraße 5 · 10119 Berlin
Acompaño a mujeres con cáncer de mama en distintas fases: antes de iniciar el tratamiento, durante la quimioterapia o la radioterapia, a lo largo de la terapia endocrina y durante el seguimiento. Mi trabajo está pensado para complementar tu tratamiento oncológico, no para sustituirlo. Siempre tengo en cuenta tu tratamiento y tu medicación actuales y reviso cuidadosamente mis recomendaciones para detectar posibles interacciones y contraindicaciones.
La prevención también es una parte importante de este trabajo. En algunos efectos secundarios relacionados con el tratamiento, las medidas de apoyo pueden comenzar antes de que aparezcan los síntomas, con el objetivo de reducir, cuando sea posible, su riesgo o intensidad.
La fatiga es uno de los efectos más frecuentes y limitantes del cáncer y de su tratamiento, y puede persistir mucho tiempo después de finalizar la terapia. Juntas analizamos qué factores pueden estar contribuyendo en tu caso, por ejemplo cambios en el hemograma, mal descanso, inflamación o carencias de nutrientes. El ejercicio es una de las medidas con mejor respaldo para la fatiga relacionada con el cáncer; además, abordamos otros factores cuando existe una razón clara para hacerlo.
El tratamiento oncológico puede afectar a la digestión, la mucosa intestinal y el microbioma, en ocasiones más allá de la fase aguda. Dependiendo de tus síntomas, trabajo con alimentación, fibra, prebióticos, probióticos y otras medidas específicas. Cuando procede, un análisis de heces puede aportar información adicional sobre la función digestiva, la mucosa intestinal y el microbioma y ayudarme a adaptar el tratamiento con mayor precisión.
Los problemas de sueño son frecuentes durante y después del tratamiento oncológico y pueden afectar considerablemente a la calidad de vida y a la recuperación. Los sofocos, la medicación, la ansiedad, el dolor y el estrés pueden influir. Analizamos qué puede estar alterando tu sueño y utilizamos rutinas de sueño, regulación del estrés, ejercicio y determinados enfoques complementarios para favorecer un descanso más reparador.
Un diagnóstico de cáncer puede generar ansiedad en muchos momentos: antes del tratamiento, mientras esperas resultados, cuando aparecen efectos secundarios o ante el miedo a una recaída. Esto también tiene espacio en mi acompañamiento. Las técnicas de relajación, el yoga, los ejercicios respiratorios y otros enfoques mente-cuerpo pueden ayudar a reducir el estrés y favorecer el bienestar emocional. Cuando la ansiedad es intensa o persistente, el apoyo psicooncológico o psicoterapéutico es una parte importante de la atención.
Hormigueo, entumecimiento, dolor o alteraciones de la sensibilidad en manos y pies pueden aparecer con determinados tratamientos oncológicos y afectar mucho a la vida cotidiana. Los síntomas nuevos o que empeoran deben comentarse siempre con tu equipo de oncología. El ejercicio, el entrenamiento del equilibrio y de la función, y determinados enfoques complementarios pueden ayudar a mantener la función y manejar los síntomas.
La sequedad, irritación o sensibilidad de las mucosas puede aparecer con distintos tratamientos oncológicos y afectar tanto a la boca y la nariz como a la zona vaginal y genital. Sin embargo, estos síntomas reciben a menudo sorprendentemente poca atención. Dependiendo de la causa, los síntomas y la fase del tratamiento, analizamos cuidados adecuados, estrategias preventivas y opciones específicas para aliviar las molestias y proteger las mucosas.
Entre cinco y diez años de terapia endocrina pueden tener un impacto importante en la vida cotidiana. Sofocos, dolor articular, problemas de sueño, cambios en el metabolismo y la composición corporal y pérdida de densidad ósea son algunos de los posibles efectos. Muchos de ellos pueden abordarse activamente mediante ejercicio, alimentación, sueño, regulación del estrés y otros enfoques complementarios adaptados a tu situación. Encontrarás más información en mi programa de tres meses «Segura y estable durante la terapia endocrina».
La inflamación, la función tiroidea, el metabolismo del hierro y las carencias de micronutrientes pueden influir en cómo te sientes durante y después del tratamiento. Las pruebas de laboratorio seleccionadas con criterio pueden ayudar a identificar alteraciones o carencias relevantes y permitirme adaptar las recomendaciones a tus necesidades.
Para muchas mujeres, el final del tratamiento agudo marca el comienzo de una etapa inesperadamente difícil. Las citas médicas se espacian, pero siguen quedando muchas preguntas. Precisamente entonces, el apoyo y la orientación pueden resultar especialmente valiosos. Juntas vemos qué puede ayudarte a mantenerte físicamente fuerte y a cuidar tu salud a largo plazo: desde la alimentación, el ejercicio y el mantenimiento de la masa muscular hasta el sueño y otros factores del estilo de vida, mientras recuperas poco a poco la confianza en tu cuerpo.
«Aporto a este trabajo mi propia experiencia con el cáncer de mama, tanto por mi diagnóstico como por haber crecido en una familia afectada por la enfermedad. Sé lo que significa estar en ambos lados. Esa experiencia influye en cómo escucho, en las preguntas que hago y en aquello a lo que presto atención.»
Trabajo de forma integrativa, siempre junto a tu tratamiento oncológico. Tengo en cuenta tu tratamiento y tu medicación actuales y reviso cuidadosamente mis recomendaciones para detectar posibles interacciones y contraindicaciones. Cuando es pertinente y con tu consentimiento, también puedo coordinarme directamente con tu equipo de tratamiento. Para mí, la medicina complementaria significa apoyar tu tratamiento oncológico, nunca trabajar en contra de él.
Mis métodos: Ayurveda · Medicina Funcional · Fitoterapia · Medicina Nutricional · Medicina Mente-Cuerpo · Medicina Ambiental · Pruebas de laboratorio
Dependiendo de tu situación individual, la terapia intravenosa con micronutrientes también puede ser una opción. Encontrarás más información en Terapia intravenosa con micronutrientes.
Para información más detallada sobre efectos secundarios y otros temas relacionados con el cáncer de mama, visita la sección Blog y conocimiento.
No. Muchas mujeres vienen a verme poco después del diagnóstico, incluso antes de que comience el tratamiento. Esto nos permite analizar qué puede apoyarte durante la terapia que tienes por delante, por ejemplo la alimentación, el ejercicio, el estado de micronutrientes y formas de prevenir o manejar posibles efectos secundarios.
No. El acompañamiento complementario también puede ser útil durante la quimioterapia o la radioterapia. Qué enfoques son adecuados depende de tu tratamiento concreto, tus síntomas, tu medicación y cómo te encuentres en ese momento. Algunas medidas complementarias deben adaptarse o evitarse durante determinadas fases del tratamiento.
Sí, cuando es pertinente y con tu consentimiento. Siempre tengo en cuenta tu tratamiento oncológico y tu medicación actuales y reviso mis recomendaciones para detectar posibles interacciones y contraindicaciones. Cuando es necesario, también puedo coordinarme directamente con tu equipo de tratamiento.
El acompañamiento individual durante el tratamiento es flexible y se adapta a tu situación actual, por ejemplo antes o después de una cirugía, durante la quimioterapia o la radioterapia o durante el seguimiento.
«Segura y estable durante la terapia endocrina» es un programa estructurado de tres meses, específicamente para mujeres que van a comenzar o ya reciben terapia endocrina, con un calendario definido y un enfoque especial en los retos y efectos a largo plazo asociados a este tratamiento.
Sí. Podemos comenzar antes de que empiece tu terapia endocrina y analizar con más detalle tu situación de partida y las áreas que pueden requerir una atención especial. Una vez decidido tu plan de tratamiento, adapto el acompañamiento en consecuencia.
No. Mi trabajo complementa tu atención médica y oncológica; no la sustituye. Todas las citas, exploraciones y pruebas de seguimiento oncológico recomendadas siguen siendo una parte esencial de tu atención.
Depende de tu tratamiento actual y de tu estado físico. En algunas fases del tratamiento oncológico puede ser posible realizar un masaje adaptado, pero la posición, la presión, la técnica y las zonas tratadas deben valorarse individualmente.
Tengo especial precaución después de una cirugía, ante reacciones cutáneas relacionadas con la radioterapia, linfedema, metástasis óseas o determinados cambios en el hemograma. Si existe algún motivo por el que el masaje no sea adecuado en ese momento, no lo realizamos. La zona del tumor nunca se masajea.
Conóceme en una llamada inicial gratuita y sin compromiso y descubre si puedo acompañarte y de qué manera. En mi consulta de Berlín-Mitte u online por Zoom.
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